31/10/12

Entre líneas


Una de las sensaciones más lindas que experimenté alguna vez es la de los trazos del pincel sobre las hojas cuando no encuentro las palabras adecuadas. Es un proceso casi mágico en el cual todas esas cosas que no puedo decir, porque no se cómo, porque no se cuándo o porque no se a quién quedan plasmadas en quizás lineas curvas enredadas, manchas de colores o un  dibujo que no quiero colorear.
Siempre pensé que mi imaginación iba más rápido que mi capacidad para hablar. Pero cuando de pintar o dibujar se trata, el cerebro y la mano van a la par. Uno corriendo al otro y sin pedirme permiso. Incluso varias veces me pasó de sentarme a dibujar con una idea y terminar haciendo otra completamente distinta. Y siempre sintiéndome satisfecha.
Que nunca me falten un lápiz y un papel, porque puede que en el momento no encuentre las palabras, pero las ideas y los sentimientos me encuentran todos juntos cuando se enfrentan al blanco de la hoja!

Conformarse

24 de  julio de 2009
El estar aburridos nos lleva a desarrollar una gran variedad de pensamientos. Desde los más huecos o poco productivos hasta los más divertidos o interesantes. 
Tengo una suerte de manía con respecto a las palabras que escucho por primera vez. Intento siempre adivinarlas por contexto, ver que mensaje me transmite la estructura y después finalmente averiguar que significan.

Algo parecido me paso con una que conocía a la perfección pero que me demostró ser algo distinto de lo que creía. 
He aquí una teoría un poco superflua quizás del conformismo y un abanico de palabras cruzadas que habitaron mi mente una madrugada cuando lo más emocionante era el silencio, el monitor y un te frío que por fin tomé casi dos horas después. 
La palabra conformarse parece ser sinónimo de rendirse. Amiga de “no esforzarse" y enemiga de “carácter”. Cuando decimos que alguien se conforma estamos queriendo decir, entre líneas, que no tiene grandes metas, que se rebaja a las normas o elecciones de los demás o que simplemente fracasó, y pobre, no le quedó otra que fingir ser feliz con las migajas que otro afortunado le dejó para que se arregle. 
Es cierto. Conformarnos implica adaptarnos a la forma de otros. Hacernos a la forma de otros, pero eso no tiene por que significar perder. Uno puede conformarse solo con cosas grandes, con importantes blogros, con el éxito puro. Cuando uno se conforma con ser feliz con alguien a quien ama no esta queriendo decir “tengo que calmar mi sed con lo primero que encuentro”, sino todo lo contrario. Conformarse en ese caso seria reconocer que si bien el otro tiene falencias nos nutre con las mismas y perdona las nuestras. Conformarse puede ser sinónimo de mimetizarse. O incluso algo mucho mejor. Conformándome dejo intacta mi esencia y la acompaño con tu forma de ser. Conformarme no es dejarme de lado para ser esa persona que te gustaría ver. Conformarme es ser quien soy, con todo lo que soy, simplemente bajando la guardia. Siendo flexible. Pero no quebrantable. 

Conformarse se conforman dos personas cuando se enamoran, una sola cuando acepta su soledad o una tercera con un encuentro prohibido que no la llena pero le deja para el recuerdo un momento de placer (ok, si, todo es discutible). Conformarse se conforman los artistas cuando son premiados por su trabajo o una victima cuando ve condenado a su agresor. Conformarse es ser y dejar ser, saber que no existe un único modo de hacer las cosas y que en la diferencia es en donde todo resulta ser igual. Conformarse es entender que dos mas dos puede resultar cuatro o dos pares. Estamos conformes cuando estamos contentos. Por ende y como dije en un principio el que se conforma no es el que pierde sino el que más gana. Camaleónico, adoptó otros métodos, otras formas y no dejó de ser quien realmente es. Por eso con formarse no alcanza, siempre hay que saber conformarse también. 

M.A

25/10/12

"Debería no haberla escuchado -me confió un día-, no hay que escuchar nunca a las flores. Hay que mirarlas y olerlas. La mía perfumaba mi planeta, pero yo no sabía alegrarme con ella."




Esta es una foto de una flor de mi jardín. Que siempre estuvo ahí, a un costado, entre tantas otras, y que pese a mi gran indiferencia en ese instante me regaló toda su belleza. 

Amar la verdad


“Amar la verdad es jugarse por lo más auténtico y sencillo del mundo, de tu mundo. Por la sonrisa de tus amigos, por el abrazo fuerte, por el esfuerzo de levantarse a la mañana para salir a crecer. 

Amar la verdad es buscar incansablemente y cansados también, es animarse a creer, es confiar en la tormenta, es decir que sí. 
Amar la verdad es aprender a aprender y aprender a equivocarse, es aprender a mirar en los ojos del otro lo auténtico, más allá de las apariencias, es aprender a mirarme en los ojos del que me mira, es reconocer mi nombre en el que me llama. 
Amar la verdad es ponerle esperanza a la realidad, y ahí encontrar los motivos para soñar. 
Amar la verdad es aceptarme y permitirme cambiar y transformar. Es aceptarte y permitirte cambiar y ser libre. 


Amar de verdad es más que un accidente, más que una aventura, más que una promesa. 


Amar de verdad supera el intercambio, los gestos, el sentirse bien. 
Amar de verdad es caminar juntos y llegar en cada paso, y descubrir el sentido de caminar, y la dirección del camino. 
Amar de verdad es mirar lo más sencillo y ahí encontrar las pistas para amar más y mejor. 
Amar de verdad es encontrarse en el encuentro, no poder ser indiferentes nunca más, y hacer la diferencia siempre. 
Amar de verdad es amar la vida todos los días y en cada cara, en cada respiración, incluso cuando duele hasta respirar. 


Amar de verdad es la conversación que transformó a los enfermos, 
la multiplicación de los panes que enseñó que compartir es el milagro, 
es la cena de los amigos en la que aprendimos que el servicio es amar de verdad, 
es el que se parte y se reparte y se entrega para quedarse con nosotros. 
Amar de verdad es preguntarse con angustia si hay que seguir por acá, 
y con dolor animarse a jugarse por la verdad hasta el final, 
es el camino de la cruz y la crisis, es el abrazo de una madre destruida, 
es la ayuda del desconocido para que la cruz sea más liviana, 
es la caída y sobre todo es el momento de levantarse. 
Amar de verdad es dar la vida 
sabiendo que lo único que puede seguir a eso es más vida aún. ” 

Fuente: Pascua Joven

Pequeñas historias


Ya amaneció. El sol salió temprano. 
El mar está tranquilo, hay olas y entre ellas las palomas abren sus alas y vuelan bien alto.
Yo fuí al mar y mojé mis manos.
En el agua con la tabla.
Un día de mucho frío por allí pasaba una bella y lenta carreta que venía por un largo camino.
El pícaro zorro se escondió detrás de un alto pino y de repente una linda y perfumada flor se abrió.


Publicado en el libro "Historias del 2000", Colegio Monseñor Sabelli/Instituto del Buen Ayre. 
Editorial: Ediciones del Saber
A mis 8 años.

Receta para ser feliz



-100 gramos de alegría
-12 cucharadas de amor
-10 litros de paz
-1 pizca de besos

Preparación:
Se ponen 12 cucharadas de amor junto con los 10 litros de paz, los besos y la alegría.
Se pone en el horno y se moldea, luego se pone en la bandeja y se sirve.

Publicado en el libro "Historias del 2000", Colegio Monseñor Sabelli/Instituto del Buen Ayre. 
Editorial: Ediciones del Saber
A mis 8 años.


* Esta receta debería estar pegada en la puerta de todas las heladeras. Cuando crecemos nos olvidamos muy rápido de cuán felices podemos ser con tan pocos ingredientes. 
Importante: ¡no permitir que suceda!

10/5/12


Esta imagen es el reflejo de una de las experiencias más lindas de mi vida: la Misión a Tintina. Tintina es una localidad de la provincia de Santiago del Estero que tiene alrededor de 10.000 habitantes.
Este grupo de personitas (y demás que no aparecen en la foto) fueron, entre tanta gente, quienes me enseñaron esto que escribí varias veces -como para no olvidarme- en el cuaderno que llevé:


"Tener siempre corazón de niño, olvidar los problemas y sonreír. Aunque nos falten los dientes. Y dar amor, que aunque no lo podamos ver, SIEMPRE vuelve... Aunque sea en un simple avioncito de papel"

Llevo guardadas en mi corazón cada una de esas sonrisas. Y los tengo presente a diario. Y desde acá, a tantos kilómetros -pero sintiéndolos a la vez tan cerca- les deseo lo mejor. Ojalá la vida los compense con cosas buenas a cada uno (y ojalá esta misma vida nos permitiera reencontrarnos)
Son hombres y mujeres fuertes enfrascados en cuerpos de niños pequeños. Nos enseñaron a todos a volver a mirar y valorar cada cosa por lo que es y no por lo que parece. A ser gentiles, a ser sinceros, a amar, a solidarizarnos al máximo y más de lo que nos creíamos capaces. Y en mi humilde opinión, por sobre todas las cosas, nos enseñaron que lo último que se pierde es la sonrisa. Y que cuando uno tiene fe y confía ciegamente, pase lo que pase jamás va a estar solo. 
Les mando un abrazo más grande que el que les daría "la sandía gorda gorda gorda"

(Sólo déjame mirarte cara a cara y perderme como un niño en tu mirada)
"Pedirte dones no me ocupa la intención, 
solo sentirme estando bien amada"

9/5/12


"Y también aprendí que yo nací el día en que te conocí"
(Gracias por ser mi motor y mi sosten. Te amo Dami)

8/5/12

(liberación)

Un espiral. Que gira hacia la derecha. Y toma velocidad. Un dedo que lo impulsa. Una uña llena de colores que se desprenden. Colores que flotan en el aire y ríen. Sonrisas en el aire. Dientes que brillan aún mas fuerte. Blanco. Blanco total. Silencio. Un giro 360. Una torre. Un camino. Mi caballo. Un caballo que no tengo pero que me guiña el ojo. Un cómplice. Un aliado. El camino otra vez. Nuestras huellas. Tierra. El viento que me despeina. El viento que me gusta. Nudos. Una soga. Innecesaria la soga. Un poste para atar al caballo. Una puerta roja. Suelta en la nada. Un picaporte dorado. Más vacío del otro lado. Pero también una torre. La escalera. Miedo a las alturas. La torre cada vez más corta. Mi cuerpo cada vez más alto. Miedo. Sudor. Escalofríos. Adrenalina. Ganas de aprender a volar. Vuelo. Planeo. Despliego bien mis alas. Alas de mariposa. Muchas mariposas. Mariposas de colores. Coordinación. Un ritmo. Un propósito. Un espiral. Un fin.